Detesto cuanto tengo que hacer esto a alguien a quien forme yo mismo, después de la caída de las parcas, solo quedaste tu, en pequeños fragmentos en el sueño; me apiade de ti, y quise darte otra oportunidad, dándote nueva vida, de entre los fragmentos de tus antecesoras, creando a la poderosa y única Muerte.
No me odies por lo que acontecerá, es por tu bien.
Como un padre reafirma su mandato ante el hijo desobediente, yo, tengo que darte este recordatorio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario