Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es la intención del espíritu, porque conforme á la voluntad de Abaddón, es demandada.
Por que solo los valientes de corazón, pueden tener la vida eterna, sin temor a mi balanza. Mas no trates de mentir, por que puedo oler tu piel.
Y es por ello que soy capaz de ver a Dios a la cara sin tener que morir y otros 7 dones más se me entregaron.
Estoy orgulloso de lo que soy, el guardián de los vivos y de los muertos, nombrado por Án el antiguo, para ser el juez final.
Soy aquel quien dominio la muerte y tiene en sus manos las llaves del cielo y del infierno, alfa y omega.
Mi nombre... es Abaddón.
