lunes, 25 de junio de 2012

"Tartaro, infierno mitologico"

Toda religión tiene un lugar destinado para los bienaventurados y otro para los condenados, como una manera de implantar la justicia divina que mantiene el equilibrio universal. En la mitología griega existía el denominado Tártaro, un sitio tormentoso de eterno sufrimiento, similar al Infierno del Cristianismo.

El Tártaro, además de ser un lugar, era una deidad, hijo de Éter y Gea. El Tártaro, como sitio, estaba ubicado más profundo aún que el Hades, en las entrañas del Inframundo. Algunas religiones mistéricas lo consideraban aquello que existió primero y de donde surgió la Luz y el Cosmos. Este mundo de eterna oscuridad era una de las entidades primordiales junto con el Caos, Gea y Eros, que surgieron en el universo.

El Tártaro era un lugar tan remoto que equivalía su distancia a la del cielo con la tierra. Estaba rodeado por tres capas de noche y un muro de bronce, lo que conformaba un pozo oscuro, destemplado y tenebroso. Allí fueron encerrados los Titanes por Zeus durante la Titanomaquia, aunque otros fueron castigados o desterrados, como Atlas, Cronos y Prometeo.

El Hades era el mundo de los muertos al que entraban todos, pero el Tártaro era el hogar de los condenados, quienes eran guardados por gigantes de decenas de enormes cabezas y cientos de brazos fuertes llamados Hecatónquiros. Al igual que el Infierno dantesco, en el Tártaro el castigo se adecuaba a la falta cometido en vida. Como ejemplos basta con citar el mito de Sísifo, el de Ixión, o el de Tántalo, que gozaba de los banquetes de los dioses y de la confianza de ellos, hasta que los traicionó y fue castigado con la tentación sin satisfacción, sumergido hasta el cuello en un lago, bajo un árbol de ramas bajas repletas de frutas que, cada vez que intentaba comer o beber, éstos se retiran inmediatamente de su alcance.

El Tártaro tenía su contrapartida, los Campos Elíseos, morada de los virtuosos y heroicos, cuyos verdes campos y floridas praderas prometían una dichosa eternidad. Al morir todos eran juzgados por el tribunal del Hades, compuesto por Radamantis, Éaco y Minos, quienes dictaminaban el destino final de todo ser.

Exodo: Ira

Muy pronto el campeón de los dragones, daría muestra de su valentía y coraje al recuperar parte del territorio de los dragones y alejando a los bárbaros de sus tierras, dejando solo algunas tribus en pie y tan solo para que estos dieran el mensaje de que los dragones son libres de opresión; Estos actos llegaron muy pronto a oídos de los magos y estos a su vez hicieron saberlo a los dioses regentes, los cuales habían dado a los magos el dominio sobre aquella tierra.

Una vez enterados los dioses se enfocaron en saber quien era este campeón que los dragones habían traído para enfrentarlos, nadie podía creer que un hombre estuviera a la par con los dragones, e inclusive no daban crédito de el poder que llevaba consigo, hasta que uno de ellos, el dios mas viejo, salio de entre las sombras y les hablo a los demás sobre una antigua profecía, en la que de la ira y el amor nacerían 2 dragones gemelos, los cuales traerían orden y caos al universo, y de estos nacería 1 hombre, cuyo pelo banco como la nieve y negro como la noche, creara un balance de poder entre todas las razas, y este jamás podría ser derrotado por hombre, dios o bestia, pero que este redentor podría ser un destructor y con el, traería la muerte.

La ambigüedad de la profecía hizo dudar a todos con respecto a este ser, ya no estaban tan seguros de que hacer con el, sin embargo optaron por destruirle y no dejar que el destino de aquel ser fuera la destrucción de ellos, asi que organizaron un ataque con el cual acabarían de un solo golpe a los dragones y su campeón.

Muy pronto el ejercito ataco a los dragones en su propio territorio y estos no estaba preparados para un ataque de aquellas dimensiones ni poder, jamas pensaron que los mismos dioses fuesen quienes los atacasen, solo quedaba esperar su muerte; Abaddón se enfrento a sus rivales con valentía, pero no era suficiente, ellos eran dioses, así que este fue aprisionado en un monolito, para que viera como morían los dragones.

Esto hizo que despertara una extraña sensación en el, algo que no había conocido... la ira.

La sangre le hervía, la sed de sangre se hacia cada vez mayor, pronto comenzaría a liberarse del monolito y al destrozarlo salio envuelto en llamas y comenzaría un implacable ataque en contra de los dioses, asesinandolos uno a uno cegado de ira... Nadie daba crédito de lo que veían, un hombre en contra de un ejercito, en contra de los dioses, la profecía se habría de cumplirse.

domingo, 24 de junio de 2012

Exodo: El inicio del Klan



En un reino donde la magia y la hechicería eran comunes, donde existia la ley del mas apto, donde el mas poderoso gobernaba sobre los debiles, nació un pequeño, producto del amor de una hechicera y un dios, este ser, no debía haber nacido, ya que las leyes de los dioces prohiben la mezcla de sus sangre con la de cualquiera que no sea un dios, así que ellos fueron perseguidos hasta el cansanco y al final exterminados; Aquel pequeño, abandonado y enterrado bajo los frios cadaveres de sus padres, sobrevivio bebiendo de la sangre de ellos, hasta que un dragón negro se acerco para comer los cadaveres y para su sorpresa aquel niño seguia con vida, dandole una comida mas fresca, pero... algo lo hizo cambiar de parecer, algo nada logíco, ya que su raza era la mas fiera entre todos los de su raza.

Asi fue como aquel pequeño sería llevado por el dragón y llevado a su refugio, este aun no daba credito de lo que hacia, pero tenia ese presentimiento, algo protegia al pequeño, pero que?. Con el paso del tiempo, aquel pequeño se convirtió en un joven gallardo y poderoso pero sobrio, entrenado bajo las leyes de los dragones y educado en sus costumbres, era el único ser que no era de su raza aprobado por el consejo de los Draconius después de derrotar a 100 dragones con sus propias manos, a este se le ordeno proteger a los dragones de los hechiceros, magos y bárbaros, ya que sus pieles, huesos y sangre eran preciados para ellos; fué entonces cuando se le nombro Lord Abaddón "El Destructor".

Succubo Minior (Bestiario)

Succubo Minior: Demonios femeninos que beben sangre y esclavizan almas; Este tipo de demonio en particular tiene la forma física de una niña, pero sus encantos femeninos atraen a pedófilos y en otros casos levantan bajas pasiones en hombres y mujeres, muestran su inocencia con un toque de erotismo, así es como atraen a sus presas, para después alimentarse de ellas o atraer a más víctimas.

sábado, 23 de junio de 2012

Lagrimas de un Titan

Ultimamente mi ira crece constantemente, mi mente intenta calmarla, mi cuerpo intenta contenerla, pero no se por cuanto tiempo pueda llegar a hacerlo, parace ser que la hora ha llegado... el juicio esta por venir, ángeles y demonios por igual, dioses y hombres como a uno mismo el castigo se dará, solo es cuesenition de tiempo antes de que Abaddón despierte y junto con el el Tartaro.

Intentaron dejarme en el olvido y no funciono, intentaron retenerme en el infierno, pero yo soy el infierno, soy aquel quien quito la vida de los primogenitos de los egipcios, quien partio el mar en 2, fui aquel quien termino con el legado de los olimpicos y tambien fui yo quien desafio al dios Án y Jehová, hermano gemelo de Cronos y hermano mayor de Jesus.

Jamás seré olvidado, jamás podre ser sellado, pues soy yo quien atormenta a dioses y demonios, y quien esperan jamás sea liberado; es por ello que me condenaron al olvido, para no darme fuerza, para que abandone mi esperanza.

viernes, 22 de junio de 2012

miércoles, 13 de junio de 2012

Viejas historias del nombre prohibido por Dios

Abadón o Abaddon (del hebreo אֲבַדּוֹן‎, 'Ǎḇaddōn, "destrucción" o "perdición") es en el libro del Apocalipsis el "Ángel del abismo sin fondo" quien reinará sobre las plagas de langostas que asolarán a la humanidad "no marcada en la frente con el sello de Dios".1 En Apocalipsis 9:11 también figura identificado como Apolión o como anticristo.2 Es el Destructor, en el libro de Apocalipsis, es el ángel o estrella del abismo sin fondo que encadena a Satán por mil años. Se dice que fue el ángel invocado por Moisés para que enviara las terribles lluvias que arrasaron Egipto. El hecho de que sea él quien tenga el poder de liberar criaturas del abismo nos revela su identidad. Apocalipsis 1:18 dice: 'llegué a estar muerto, pero, ¡mira!, vivo para siempre jamás, y tengo las llaves de la muerte y del Hades'. El ángel que habla aquí es también hijo de Jehová, lo que suena lógico cuando se mira que es él quien combate a Satanás y sus demonios. En muchos libros apócrifos, Abadón es considerado una entidad demoníaca, como en Ángel de la Muerte, donde es un demonio del Abismo, creencia muy extendida, sin embargo, la escritura nunca menciona por nombre a ningún demonio por que no son relevantes sus nombres para la escritura ya que todos estos están destinados a la destrucción. De hecho solo se menciona a su jefe el Diablo, nombre que significa ‘adversario’ o ‘enemigo’ y que es probable que no se trate de un nombre en verdad si no de un adjetivo. En cambio, si se mencionan nombres relevantes para la profecía, como el de el arcángel Miguel. Esto pasó de esta manera por que en la antiguedad, cualquier evento dentro de el catolisismo, era considerado divino o demoniaco, dejaron atras muchas cosas, puesto que, no es un ángel, ni un demonio, es un titan, el primogenito de Jehová el actual dios regente y gemelo de Cronos, hermano de Jesus...

viernes, 1 de junio de 2012

Una persona cuya naturaleza es ser mentirosa, al ser cuestionado con la verdad, al decirla es desonesto consigo misma, dicoendo una verdad que honestamente sería mentira de igual forma